
Nadie, nunca jamás, ha abierto una puerta y caído al vacío sin previo aviso, nadie. Dentro de los grandes y extensos diccionarios sobre fobias, que aunque no lo creas existen miedos que pueden asustar, no quiero dar ejemplos para que pongan a prueba sus busquedas internauticas, pero solo es cosa de revizar aquellas que empiezan con la letra A. Aún así, no existe fobia a las puertas, siendo un factor intermediario, digno ansiolítico perturbador sin importar lo que haya detrás o el objetivo del atrevimiento a atravezarla, la puerta está ahí, esperándote.

La puerta sin embargo es solo un detalle al ver la circunstancia entera, es un punto mecánico para cumplir el objetivo de la visita a lo que ella contiene, pero tampoco es menor el otorgarle una significancia a su protección, su calidad de nexo. Tampoco me parece una obsesión, como quién ama y adora incontroladamente dependiente o como un niño pequeño y su temor a la oscuridad, a pesar de todo no sabemos lo que hay detrás de las que a diario confiamos.
Recordándo lo sublime, muy bien dicho fue el aporte de Morrison cuando comento el nombre a su agrupación "Las Puertas", hacia los recónditos mas sublimes y hedonistas que la música permite alcanzar mediante todo aquello que ingresaba al torrente sanguíneo. A pesar de ser las puertas al inconsciente, ni siquiera hoy conocemos con claridad hasta donde nuestra mente puede sobrellevarnos y encarcelarnos, ni la ciencia, ni la religión, ni Nostradamus, ni Copperfield (y otros tantos) pueden arrojar respuestas al espacio.
Hay puertas que solo permiten descubrir hacia un solo lado, como una moneda caída, como vernos a nosotros mismos en cada reflejo de la ciudad. Cada uno de nosotros, tu, yo, puertas con muchas dudas, algunas cubiertas... otras con candados eternos.

1 comentario:
Hay un poeta que me gusta mucho y que es Vicente Huidobro. El habla de las "ventanas" reiteradamente en sus poemas. Tras leerlo mucho descubri que se refería a las ventanas cuando queria hablar de sus ojos. Las puertas o las ventanas, eso que permite mirar pero tambien mirarnos como un reflejo de lo que vemos. Capturar una imagen en medio del todo, como un holograma, y mirarnos bidereccionalmente. Buen texto papazote.
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